El anillamiento de aves es una herramienta para su estudio, mediante su captura incruenta y posterior suelta. Durante el manejo de éstas se toman una serie de datos, referentes a la edad y el sexo, medidas, peso, estado físico del ave, etc. Todo ésto sirve para un mejor conocimiento de las especies y por consiguiente se obtienen los fundamentos necesarios para su protección. La labor del anillamiento científico sólo puede ser realizada por personas suficientemente cualificadas y autorizadas legalmente.



viernes, 19 de julio de 2019

Mosquiteros del Cáucaso. Identificación con el complejo collybita


Hacía tiempo que quería hacer esta entrada sobre la identificación de algunos de los mosquiteros conflictivos de los confines orientales del Paleártico occidental en cuanto a identificación se refiere. Esto viene en relación directa con mi reciente viaje a Georgia, donde en grata compañía de varios amigos, pudimos disfrutar de las especialidades ornitológicas (naturalísticas en general, mejor dicho) del Gran Cáucaso y las amplias estepas del sur del país.

Uno de los objetivos más ambiciosos eran los pequeños paseriformes que, como currucas o mosquiteros, pueden dar ciertos quebraderos de cabeza en la identificación para el público, especialmente cuanto más “hacia el Atlántico” nos movamos. Aquí quiero mostrar las características identificativas más importantes de unos de los targets más interesantes de la región caucásica: el mosquitero montano de Cáucaso (Phylloscopus lorenzii). Quiero remarcar, a modo de inciso, que durante el viaje (28 de abril-6 de mayo) pudimos observar con mucha calma cinco especies de Phylloscopus. Junto con Ph. lorenzii, las especies observadas fueron Phylloscopus trochilus (mosquitero musical), Phylloscopus sibilatrix (mosquitero silbador), Phylloscopus nitidus (mosquitero del Cáucaso -o verde-) y Phylloscopus collybita (mosquitero común), siendo este último es que se presta a más confusión con lorenzii.

Phylloscopus collybita collybita capturado para anillamiento en Las Vegas del sudeste de Madrid. Patas oscuras, colores verdosos/amarillentos, banda pectoral cobriza y una estructura corporal típica, caracterizan a esta especie. © Carlos Talabante 

Un poco de antecedentes taxonómicos

Tomando como ejemplo a la especie más conflictiva, el collybita, el dúo collybita/lorenzii fue considerado hasta hace relativamente poco tiempo la misma especie: lorenzii, se consideraba la subespecie caucásica del mosquitero común. Sin embargo, numerosas características morfológicas y fonológicas, o las más recientes, genéticas, confirmaron la identidad específica de lorenzii. Con estas, en la región del Cáucaso está presente la forma monotípica de Phylloscopus lorenzii (es una especie monotípica o politípica en toda su área de distribución -aunque luego hablaré de este tema con calma) y varias “formas” de mosquitero común. Me explico. Esta región cuenta con población reproductora de collybita, la cual fue denominada Ph. collybita "caucasica", pero que actualmente se considera que pertenece a la subespecie abietinus (cf. Shirihai & Svensson 2018). A ésta, hay que añadir el paso migratorio de los abietinus del centro y norte de Europa. Y, además, cierto paso migratorio de la más oriental tristis. Con todo esto, en la región que tratamos aquí tendríamos “tres tipos” de mosquiteros comunes: Ph. collybita tristis (en paso migratorio), Ph. c. abietinus “europeos” (en paso migratorio) y Ph. c. cf. abietinus “caucásicos”. Estos últimos serían los ejemplares reproductores, y aunque determinados estudios apuntan a que se trata de abietinus en toda regla, otros anotan que es necesario revisar su taxonomía con el fin de ubicar correctamente a las poblaciones caucásicas reproductoras de mosquitero común.

¿Pero qué sucede con los “lorenzii”? De primeras, alguien puede decir que esto está mal, que Phylloscopus lorenzii actualmente no existe; lo que existe realmente es Ph. sindianus lorenzii (mosquitero de Kachemira). Es decir, el mosquitero montano del Cáucaso (“Mountain Chiffchaff”) en realidad es un complejo taxonómico de dos subespecies diferenciadas geográficamente: Ph. s. sindianus (región del Himalaya) y Ph. s. lorenzii (región caucásica y de Anatolia oriental). Ambos taxones se encuentran diferenciados a nivel específico en algunas publicaciones actuales (Shirihai & Svensson 2018), pero no así en otras (HBW Alive). Las diferencias entre ambos taxones son aún más difusas que las presentadas para el complejo collybita. Con todo esto, para no complicar demasiado esta entrada y que todo el mundo pueda entenderla, voy a considerar a los mosquiteros del Cáucaso como Ph. (sindianus) lorenzii, a pesar de que alguien se tire de los pelos de la cabeza. Dicho esto, vamos a pasar con el protagonista de la entrada.

Phyllsocopus (sindianus) lorenzii. El mosquitero montano del Cáucaso

Durante nuestra estancia en la región pudimos observar a esta especie en buenos números en casi cualquier zona que visitamos del Cáucaso, si bien es cierto, en determinadas regiones dominaba la presencia de collybita frente a lorenzii. El hábitat donde detectamos mayor presencia de lorenzii fueron las saucedas de Salix caucasica y los espinares de Hipphophoe rhamnoides (espino amarillo). Estas formaciones vegetales se desarrollan fundamentalmente en torno a los 1.000-1.500 m (dentro de la zona muestreada). En este tipo de hábitats, lorenzii era el Phylloscopus dominante. Otras zonas con presencia de la especie fueron parques urbanos (Pinus sylvestris, Populus sps, Cedrus sps, etc.), pero aquí el dominante era collybita, posiblemente ejemplares en paso migratorio. 

Vista general del hábitat clásico de Phylloscopus (s) lorenzii. Formaciones de Salix caucasica en laderas de montaña. Al fondo la cordillera del Kuro.© Carlos Talabante 

Tomando como medida todos los registros, se podría decir que la proporción collybita:lorenzii era de 5:1 o 5:2, según zonas. Todas las demás especies de Phylloscopus fueron detectadas en zonas de altitud media o baja, en el centro y el sur del país.

Identificación

La pista del tipo de hábitat podía servir para localizar zonas calientes de lorenzii, pero no para su identificación, dado el paso masivo de collybita que presenta la zona y que éstos pueden estar en casi cualquier zona arbolada. Para su identificación era necesaria estudiar con detenimiento aspectos comportamentales, sonoros y morfológicos.

La estructura general de lorenzii es claramente distinta a la de collybita, aunque es cierto que esto se advierte solo con práctica. Lorenzii presenta una proyección primaria algo más corta que collybita y una cola ligerísimamente más larga (aunque hay mucho solapamiento). Estas dos características presentan a lorenzii como un mosquitero "colilargo". 

Phylloscopus (s) lorenzii cantando sobre un Salix. Comparado con la mayoría de los collybita complex, se aprecia una longitud de cola algo mayor (ligero aspecto colilargo de lorenzii).Patas oscuras al igual que collybita. Plumaje pardo con matices canela (no se aprecia bien en la imagen) y escasez o nula cantidad de matices verdes y/o amarillentos. © Carlos Talabante 

Otro aspecto estructural de lorenzii es que presenta un cuello algo más masivo que collybita, lo que le confiere, junto con una cabeza más gruesa, un aspecto más cabezón. Esto es similar a lo ocurrido en las especies de Poecile, el carbonero sibilino y el carbonero palustre. Ph. collybita no cuenta con estas características en ninguna de sus subespecies euroasiáticas, o de manera más particular, de las presentes en la región caucásica. Es posible que exista una gradación morfológica con los mosquiteros caucásicos, teniendo como extremos a los collybita y los lorenzii típicos. Sin embargo, hasta la fecha (que yo sepa) no se han detectado híbridos entre estas dos especies (¡otra cosa es que se hayan identificado como tales!)

Phylloscopus (s) lorenzii. Se observa el cuello y la cabeza gruesos, lo que le puede dar un aspecto más cabezón. No se observan matices amarillentos ni verdosos. © Carlos Talabante 

Relacionado también con la cola, lorenzii parece que se siente orgulloso de sus virtuosas rectrices. Digo esto, porque lorenzii a diferencia de collybita mueve con cierta frecuencia la cola de arriba abajo. Este comportamiento es más similar al observado en colirrojos o papamoscas, y no observado en los collybita (o al menos no tan frecuentemente). Cierto es, que estos movimientos verticales no son tan exagerados ni tan repetitivos como en el caso de los citados muscicápicos.

Teniendo en cuenta la coloración general de los mosquiteros observados en la región, durante el viaje solo se observaron ejemplares de Ph. collybita abietinus “europeos”, collybita cf. abietinus “caucásicos”, lorenzii y algunos collybita con patrón intermedio entre los abietinus clásicos y el tristis-like. Es decir, un poco de casi todo. Los lorenzii destacan sobre los demás Phylloscopus por su colorido más cálido. Ph. collybita abietinus (sl.) presenta tonos verdosos e incluso amarillo-verdosos en gran parte del plumaje, especialmente en las partes superiores (dorso, píleo) y plumas de vuelo (rectrices, primarias). La descripción de ejemplares de tristis o tristis-like queda fuera del interés de esta entrada, pero recomiendo al lector que revise la numerosa bibliografía que existe sobre esta especie (no obstante, es un taxón que, grosso modo, presenta tonos algo más grisáceos que los demás). Por su parte, lorenzii, cuenta con tonalidades cálidas en todo el plumaje, casi diría que de color pardo canela. Ninguno de los ejemplares estudiados en el campo contaba con matices verdosos destacados; tampoco amarillentos. Si bien es cierto, algunos ejemplares presentaban ligeras tonalidades cenicientas. Éstos, posiblemente se tratasen de ejemplares de 1º invierno, que fruto del desgaste crean este matiz en su plumaje.

Phylloscopus collybita (collybita/abietinus). Ejemplar de mosquitero común bastante pardusco, pero dentro de la variabilidad habitual de collybita. Comparado este ejemplar con los lorenzii anteriores se aprecia una longitud de la cola "normal" (no da aspecto colilargo) y una cabeza "normal" sin el cuello grueso (no se aprecia cabezón). Si se observan numerosas regiones del plumaje con matices más verdosos (píleo, dorso) e incluso amarillentos (infracobertoras caudales, vértice flexor del ala). © Carlos Talabante 

Fonológicamente ambas especies eran distinguibles: collybita (sl.) marcando el clásico “chiff-chaff” que le proporciona su nombre anglosajón y lorenzii con canto algo más “elaborado”. La impresión “de campo” fue que lorenzii presenta un canto digamos que peor conseguido que el clásico “chiff-chaff”. Los ejemplares identificados como lorenzii 100% mostraban cantos algo más cortos que collybita (más estrofados se podría decir), con más “chaff” que “chiff” en determinados individuos y sobre todo algo más acelerado en determinadas secciones del canto (chirriante, según lo comentado en algunas guías). En otros muchos de los ejemplares estudiados en el campo durante el viaje, los cantos eran apenas atribuibles a ningún taxón, por lo que se quedaron en duda al no poder ver al ave (que estaba escondido en la vegetación).

Con todo esto, y a modo de conclusión, decir que ambos taxones muestran muchas más similitudes entre si que diferencias. Sería necesario reactivar (o focalizar, mejor dicho) algunos estudios que ubiquen taxonómicamente a estos mosquiteros, con el fin más inmediato de asegurar si Ph. sindianus y Ph. lorenzii suponen dos buenas especies separadas. Respecto a las diferencias con el complejo collybita, las diferencias parecen más asentadas, siendo posible diferenciar en campo a un buen número de ejemplares, mediante rasgos morfológicos, comportamentales o fonológicos.

miércoles, 12 de junio de 2019

ALCAUDONES DE LA COMUNIDAD DE MADRID

Dentro de escasos 15 días, el Grupo anillamiento Álula iniciará la campaña de anillamiento intensivo dentro del proyecto LANCOL, y que tiene como principal objetivo el estudio del Alcaudón Dorsirrojo (Lanius collurio). Como pequeño anticipo, os dejamos un post sobre las distintas especies de alcaudones que podéis encontrar en la Comunidad de Madrid.

De las cuatro especies de alcaudones que podemos ver de forma regular en la Península Ibérica, tres se encuentran representadas en la Comunidad de Madrid. Cada una de estas tres especies presenta características y hábitos bien diferenciados, ocupando territorios que en ocasiones llegan a confluir en determinados hábitats del Sistema Central entre los 900 y 1.200 msnm. Tienen en común la necesidad de árboles o arbustos espinosos en sus territorios, que emplean para anidar, utilizarlos como posaderos de caza, como lugares de marcaje de territorios, refugio contra depredadores y almacén de alimento, rodeados de terrenos despejados con abundante estrato herbáceo en el que capturar sus presas.

El Alcaudón meridional (Lanius meridionalis) ocupa zonas abiertas como eriales o terrenos agrícolas de secano, con lindero o matorrales dispersos, con arbustos. Ambos sexos tienen plumajes muy parecidos diferenciándose únicamente por los mayores contrastes de los colores de los machos.

Macho adulto de Alcaudón meridional

El Alcaudón meridional se ha considerado tradicionalmente como sedentario, sin embargo, se han registrado movimientos de individuos de unos 300 km entre los lugares de cría e invernada.

Alcaudón meridional portando una presa

El Alcaudón común (Lanius senator) ocupa zonas abiertas de piso mediterráneo como pastizales, prados, huertas o terrenos baldíos con setos o bosquetes con arbustos espinosos. Machos y hembras presentan el mismo diseño, sin embargo los tonos en el macho son más oscuros y contrastados.

Macho adulto de Alcaudón común

El Alcaudón común se encuentra en la Comunidad de Madrid entre los meses de abril y septiembre para completar su ciclo reproductor. Migrador transahariano inverna en una amplia franja ecuatorial africana entre Senegal y Sudán.

Hembra adulta de Alcaudón común

El Alcaudón dorsirrojo (Lanius collurio) se encuentra en nuestra región sobre todo en el piso supramediterráneo, ocupando zonas abiertas de pastizal- matorral de montaña, borde de bosques y prados húmedos entre los 1.000 y los 1.600 msnm. Los machos presentan una librea característica que contrasta con el plumaje más apagado de la hembra.

Macho adulto de Alcaudón dorsirrojo

El Alcaudón dorsirrojo cría en la Comunidad de Madrid, realizando una migración singular hasta sus áreas de invernada principalmente en Kenia, Tanzania,  Zimbabwe, Botswana, y Zambia pasando al continente africano por la ruta migratoria del estrecho del Bósforo, en la otra punta de Europa. Esta ruta le supone un esfuerzo de 15.000 Km que realiza dos veces al año.

Hembra adulta de Alcaudón dorsirrojo

Los jóvenes de alcaudón dorsirrojo y alcaudón común son muy similares, diferenciándose especialmente por el tono general más claro y la presencia de ventanas alares claras en el segundo, también el diseño de la cola que puede apreciarse sobre todo con el ave en mano.

Joven de Alcaudón común con plumaje juvenil

Joven de Alcaudón común con plumaje juvenil

Joven de Alcaudón dorsirrojo con plumaje juvenil

Joven de Alcaudón dorsirrojo con plumaje juvenil

Jóvenes de Alcaudón común (arriba) y Alcaudón dorsirrojo (abajo) en dispersión postjuvenil compartiendo cazadero

Grupo Álula
Sociedad de Ciencias Aranzadi

miércoles, 6 de febrero de 2019

ACTIVIDADES DE EDUCACIÓN AMBIENTAL

A continuación os detallamos las próximas jornadas de educación ambiental que desarrollaran los miembros del Grupo Álula en colaboración con el Instituto de Enseñanza Secundaria Sierra de Guadarrama y la Universidad de Alcalá de Henares.









Grupo Álula
Sociedad de Ciencias Aranzadi

lunes, 31 de diciembre de 2018

RESULTADOS CAMPAÑA MIGRACIÓN POSTNUPCIAL GUADALIX DE LA SIERRA Y EVOLUCIÓN DE LA ESTACIÓN

Os presentamos una pequeña muestra de nuestro trabajo en nuestra estación de Guadalix de la Sierra (Madrid). Mediante el estudio de la migración de las aves, queremos poner en valor un espacio único en la sierra madrileña, que es utilizado por las aves como lugar de paso y descanso, en el camino a los cuarteles de invierno.
Esperamos que os guste.

































GRUPO ÁLULA